Cultura de Alta Confianza y negocio: ¿incompatibles?

Cultura de Alta Confianza y negocio: ¿incompatibles?

La “cultura laboral” es un término que sigue siendo abstracto en la mente de muchos líderes en los lugares de trabajo. Puede percibirse como algo intangible o un concepto que simplemente se ha vuelto “moda” en el lenguaje del Management. Sin embargo, hablar de cultura es hablar de estrategia, y hablar de estrategia es apuntar hacia el éxito organizacional.

La cultura se compone de todas aquellas normas, creencias, rituales, códigos y valores que, compartidos, guían la actitud y el comportamiento de los colaboradores. Es el “ser” de una organización. Como líder, ¿conoces qué tipo de cultura tienes? ¿qué fuerzas son las que impulsan u obstaculizan el éxito de tu cultura?

Existen muchas aproximaciones teóricas sobre la cultura organizacional, sin embargo, no todas abarcan factores como alto desempeño, líderes, competencias culturales y éxito organizacional.

Una de las aproximaciones más integrales en la actualidad es el concepto de Culturas de Alta Confianza, en las que las relaciones interpersonales en el lugar de trabajo son la base para sustentar valores clave entre líderes y colaboradores como la Credibilidad, el Respeto y la Imparcialidad, teniendo un fuerte impacto en la eficiencia operativa y clima laboral, y resultados positivos en clientes, proveedores e inversionistas.

Este tipo de culturas crea las bases para la colaboración, innovación y compromiso que impulsan a la organización hacia un éxito sustentable.

Muchos líderes organizacionales aspiran a tener una cultura que derive en un éxito sustentable. Sin embargo, es necesario en primera instancia, ubicar dónde estamos parados para poder saber lo que necesitamos trabajar dentro de nuestra organización, con relación al enfoque en el desempeño y al enfoque en la confianza:

  • Alto énfasis en el desempeño, en un ambiente de poca confianza.

Las culturas del burnout, en las que se incentiva la adicción al trabajo, puede traer resultados económicos inmediatos, pero poco sustentables por la motivación de las personas a competir y a obtener premios individuales por resultados.

En este tipo de culturas, el temor a no dar resultados y a tener consecuencias como la desvinculación de la organización, lleva a las personas a ser poco colaborativas y a fomentar la poca confianza en las personas.

Además, puede traer consecuencias en la salud de las personas, aumentando las tasas de incapacidad, rotación voluntaria y ausentismo.

Todo ello, contribuye a que los resultados se den de manera inmediata, pero con poca sostenibilidad, poniendo en riesgo el éxito a largo plazo del negocio, y aumentando costos en relación con la sustitución de la plantilla laboral, fuga de talento y del know-how organizacional.

  • Alto énfasis en la confianza, con bajo enfoque en el desempeño.

El confort es lo que caracteriza este tipo de culturas, en donde puede haber un ambiente amigable, familiar, y colaboradores con alta antigüedad. 

Estas culturas se benefician en el sentido personal, sin embargo, puede existir una deficiencia en la estrategia, falta de controles internos y disciplina que en algun momento deje vulnerable a la organización ante la competencia, al descuidar el desempeño individual y el seguimiento de indicadores de negocio.

  • Bajo énfasis en la confianza, con bajo enfoque en el desempeño.

Este tipo de culturas representan un riesgo para las organizaciones, al no tomar en cuenta ninguno de los dos factores estratégicos mencionados.

Cuando existen cambios de estructuras, diferencias entre grupos de colaboradores nuevos, cambios en la filosofía o ambigüedad en los mensajes clave, se presentan fenómenos que evitan la colaboración y la consecución de objetivos. Además, la falta de utilidades repercute en la imposibilidad de atraer y retener talento clave, haciendo vulnerable a la organización ante los cambios en el mercado.

  • Alto énfasis en el desempeño, con alto énfasis en la confianza.

La confianza es el principal combustible para reabastecer continuamente la confianza en la organización, lo cual impulsa al alto desempeño. A través de la comunicación eficiente de dos vías entre líderes y colaboradores se enfatiza el pensamiento estratégico, el enfoque en el mercado y en indicadores estratégicos, derivando en un alto desempeño económico para la organización y un éxito sostenible en el tiempo.

La confianza hace que las personas innoven, tomen riesgos, sean más ágiles y aprendan de los errores que se puedan cometer. Además, hace que los colaboradores tengan una mejor calidad en el servicio, pues van más allá de las soluciones convencionales para satisfacer a clientes internos y externos.  

Este tipo de ambientes resultan altamente atractivos para talentos potenciales y convierte a los colaboradores en verdaderos embajadores de marca.

Esta información te puede dar una idea de lo que vives actualmente en tu organización y hacia dónde quisieras evolucionar. No es tarea fácil, se trata de saber cuáles son tus áreas de oportunidad, tus fortalezas y estar dispuesto a cambiar paradigmas.

Uno de ellos es que el ambiente laboral y los resultados de negocio son incompatibles. Como puede observarse, ambos se complementan y ambos son fuerzas que deben ser equilibradas y complementarias.