Errores útiles para el desarrollo organizacional

Errores útiles para el desarrollo organizacional

Las organizaciones exitosas suelen ser aquellas que no aspiran a lograr un estado de perfección, de hecho, sienten afección por incurrir en errores que les desafíen a superar el status quo en el que se encuentran o incluso a reinventarse para lograr la adaptación al entorno vigente.

Dicen que quien detecta un error detecta una buena oportunidad para hacerlo mejor, y aquellos que evaden a toda costa un traspié, se verán condenados a repetirlo varias veces hasta que se aprenda la lección o se tienda a desaparecer. 

Por eso es que podría resultar saludable cometer ciertos errores, siempre y cuando estos sean de utilidad y aprovechamiento para el desarrollo organizacional, tropezones que al ser adecuadamente controlados, posibiliten la oportunidad de transformar a la organización en su cultura, su estrategia y sus procesos internos.

Al hacer un simple ejercicio de investigación, al escribir en el buscador web: “¿Qué es un error?”, los resultados que obtenidos fueron suficientes para construir los elementos por los cuales, incurrir en errores puede resultar útil para el desarrollo de una organización:  

  • El que no hace no se equivoca, pero tampoco aprende. Para empezar, se debe poner en ejecución las prácticas que intervendrán en los procesos organizacionales y aceptar que la primera vez puedan no tener el impacto esperado.
  • En un sentido positivo podemos considerar que un error es una excelente posibilidad de aprender y avanzar. La idea es que el desarrollo de nuestra organización se construya con base en los aprendizajes, revisar los errores y documentarlos, lo cual dejará un registro histórico del progreso organizacional.
  • El error se detecta en la acción, aunque su impacto se mide en la evaluación. Una de las habilidades de los profesionales en Desarrollo Organizacional debe ser el monitorear periódicamente el desarrollo de los cambios culturales, con la intención de hacer ajustes oportunos antes del diagnóstico de Clima y Cultura Laboral.
  • Desde una perspectiva más objetiva entendemos que un error es la discrepancia entre lo que es y lo que debería de ser.  Por ello la evaluación del cumplimiento de las políticas, prácticas o procesos organizacionales, nos permite considerar ajustes necesarios para alcanzar el resultado esperado.  Un instrumento confiable es la aplicación anual de la encuesta de clima laboral entre los colaboradores.
  • El error que se repite es error malo. Tropecé de nuevo con la misma piedra es una forma de entender que no se está observando el error. Cuando se analizan las métricas de desarrollo en la organización, se gesta una oportunidad para comprobar si las acciones están o no generando el resultado esperado; el verdadero error sería no removerlas cuando ya cumplieron con su propósito o mejorarlas cuando no están cumpliendo con el estándar.
  • Hacer algo diferente es un error permitido. Algunos responsables del Desarrollo Organizacional mantienen una postura conservadora aplicando prácticas y procesos de bajo riesgo. Innovar en las prácticas culturales no asegura que sean exitosas, pero si permitirá aprender y refrescar oportunamente a la organización.
  • Verdaderamente aprender del error. No solo se trata de asumir que una iniciativa no dio el resultado esperado, es también el hecho de tomar acción para que la información derivada del error sirva como un feedback que impida que este se convierta en hábito.
  • Omitir el error por falsas creencias. Asumir la responsabilidad de los errores implica hacer el tracking del mismo. ¿El fallo fue en la etapa de lanzamiento de la práctica?, ¿La política se comunicó oportunamente?, ¿El proceso es aplicable a nuestro sector y momento actual?, ¿Estamos sólo comparando expectativas y resultados, sin detectar las causas?, ¿Sabemos lo que queremos lograr con este cambio organizacional?
  • Aprovechar el error de tiempo. El pasado aporta la experiencia, el presente lo nuevo y el futuro el deseo, es decir conocimiento, información, e imaginación. Para gestionar el error como origen de aprendizaje hay que evitar tres trampas: la del pasado aplicando mismas soluciones a contextos diferentes, la del presente ateniéndose a los hechos perdiendo de vista los valores y la misión y la del futuro olvidándose de construir las acciones para el futuro.

Hacer utilidad de un error evidenciará que su organización asume una actitud proactiva y responsable, con la cual irá más allá de asegurar un sostenido desarrollo organizacional; se demostrará un compromiso por crear un mejor negocio, un compromiso por mejorar su relación con sus colaboradores y el compromiso de la responsabilidad social corporativa.