Un cambio con rumbo a la diversidad.

Un cambio con rumbo a la diversidad.

El inicio de 2019 nos sorprendió con un reto. En algunas de las redes sociales, cientos de miles de personas se sumaron al fenómeno “Ten Year Challenge”. Adultos, jóvenes y muy jóvenes, mostraban como en diez años habían cambiado; en algunos casos radicalmente.

Más allá del impacto mediático de este fenómeno, resulta un buen ejercicio para analizar qué tanto hemos evolucionado como personas y organizaciones en el tema de diversidad. Hace diez o veinte años, ¿cómo abordábamos el tema de la diversidad en las organizaciones?

En aquellos entonces apenas empezábamos a conocer los conceptos, hoy se reconocen las buenas prácticas a favor de la diversidad.

Los cambios que se han gestado en las primeras dos décadas del siglo XXI han sido rápidos, radicales y revolucionarios, la mayoría impulsados en conjunto por la sociedad civil, asociaciones, empresarios y gobierno. Algunos de los ejemplos más tangibles que podemos rememorar en México son:

  • 2003 se proclamó la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación.
  • 2006 se promulga también una Ley General Para la Igualdad Entre Mujeres y Hombres.
  • 2011 se instaura la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad.
  • 2013, el Senado de la República instauró el Día Nacional por la Inclusión Laboral.
  • En el período 2014 – 2018 se lanza como iniciativa de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) el Programa Nacional de Trabajo y Empleo para las Personas con Discapacidad.

Aunado a esto se han desarrollado normas, certificaciones y acreditaciones por parte de organizaciones del sector público y privado en las que se garantizan lugares de trabajo inclusivos, diversos y libres de discriminación.

Great Place to Work® trajo a nuestro país un novedoso Modelo® de Confianza junto con precisos parámetros de medición, que permiten a las organizaciones conocer el pulso de la cultura y ambiente laboral que viven sus colaboradores, en el cual, la inclusión y la diversidad representan importantes componentes del Modelo®, para ser implementados a través de políticas y prácticas y la vivencia de los colaboradores en el lugar de trabajo.

El impacto en certificarse como uno de Los Mejores Lugares para Trabajar™ ha trascendido a brindar reconocimiento a aquellas organizaciones que alinearon sus políticas y prácticas hacia la inclusión, la equidad y la no discriminación para todos; EN 2018 se dio a conocer el listado de Los Mejores Lugares Para Trabajar™ en México en materia de Diversidad & Inclusión.

Organizaciones clasificadas como excelentes lugares para trabajar, cuentan con prácticas que contrarrestan los actos discriminatorios y promueven la cultura de diversidad e inclusión; mismas que pueden servir como modelo para aquellas organizaciones que buscan comprometerse con el tema.

10 de las mejores prácticas culturales en organizaciones inclusivas

  1. Denuncia anónima: Establecer buzones anónimos para denunciar cualquier discriminación.
  2. Lenguaje adecuado: En los medios internos de comunicación, como en el contacto directo con los colaboradores.
  3. Instalaciones a la medida: Adaptar las instalaciones para recibir a personas con discapacidad o salas de lactancia para las madres.
  4. Formación sobre diversidad e inclusión: Desde la inducción al puesto de trabajo, de manera presencial o en línea, incluyendo testimonios.
  5. Charlas y conferencias: Encuentros uno a uno entre los colaboradores para intercambiar perspectivas.
  6. Política de puertas abiertas: Cualquier persona se puede acercar a otra de cualquier rango para compartir inquietudes.
  7. Aliados en Recursos Humanos: Con un trato personalizado a los colaboradores, se obtiene una visión cercana de los comportamientos en cada área.
  8. Trato equitativo: Políticas de igualdad que fomenten la sana competencia y convivencia de los colaboradores.
  9. Reclutamiento extramuros: Alianzas con organizaciones que realicen procesos de búsqueda y selección de talento con discapacidad.
  10. La importancia de la familia: Considerar que los lazos familiares son muy importantes y realizar esfuerzos por mantenerlos unidos.

Es evidente que pertenecer a este selecto grupo de organizaciones, demuestra el sólido compromiso de dueños, accionistas, directivos y responsables del recurso humano por fomentar un cambio positivo dentro de su empresa, que permee en el entorno familiar y social de sus colaboradores.

Abrirse al cambio, a una cultura de diversidad, involucra no solo el apego a una regulación, la presión social o la moda; implica visibilizar y reconocer las buenas prácticas a favor del trato Igualitario, no discriminación e inclusión laboral de las diversidades en las organizaciones. En pocas palabras “Imitar desde el ejemplo

Un estilo de vida organizacional abierto a la diversidad generará un compromiso de confianza con la gente, que detonará en la maximización del potencial humano más allá de sus características particulares, para que este se convierta en un componente clave para conseguir un mejor mundo para todos.